Érase una vez Verónica, la niña de 6 años más bonita que existe, tiene pelo negro, facciones finitas, manos delgadas, así, como pequeños pedacitos de flor, su boca es tierna y dentro de ella, un chocolate de la mejor marca vivía el que sería años después, el sueño de todo hombre. Ella estaba en un parque, había columpios, resbaladillas, sube y bajas, un globero de nombre Tomás, tenía todo ése bonito parque, en él, Verónica vivió los mejores años de su vida, pero como todo, tuvo que crecer, se transformó, pasó de ser simplemente la más bonita a ser la más hermosa.
Un día Verónica, por estar triste visitó un parque, había todo tipo de juegos modernos, divertidos, los mejores y los más bonitos que puede haber, quiso subir al sube y baja, subió a la resbaladilla, al columpio, el globero de ahí le hizo la figura más extraña y bella que había, se divirtió mucho ese día a sus 14 años, recordando un poco de su infancia.
Después, mucho después, curiosamente regresó al parquecito que más amaba, estaba el mismo columpio, la misma resbaladilla, el mismo sube y baja, el mismo globero pero más sabio y viejo, todo era igual, pero con un toque melancólicamente viejo, todo estaba corroído, mugroso, los juegos no tenían aceite y entonces, lo hizo, decidió subir a uno de esos juegos viejos y feos, al tocar su suave piel contra las cadenas viejas del columpio, Verónica encontró la diversión de los días de antaño, subió y subió, hasta que los apenas dos metros de altura, la hicieron sentir el cielo, después en el sube y baja sin aceite, se subió y el viejo Tomás se acercó y se trepó del otro lado, Verónica subió y bajo al mismo ritmo en queso corazón subía y bajaba y así sucedió lo mismo con todos los juegos.
Regresó a su casa, su marido la esperaba con la chimenea prendida, con unas bonitas copas de vino, con la mejor sonrisa que puede haber y ella cuando lo vio, para darle las gracias le dijo- Mi amor, no hay cosa más bella en este mundo, que aquella a la que amamos con todo el corazón”. Su marido no entendió esa bella metáfora, pero sonrió y esperó hasta que el brindis de un beso, anunciara el final de mi cuento.
1 comentario:
¡¡¡Hola poeta!!!
Espero vuestras instrucciones para hacer un blog !!!
Me ha gustado mucho tu pàgina...
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