Hoy en la perpetuidad de la noche, con un ventilador encendido para disminuir mi calor y con un teclado para acrecentar mis pasiones, escribo y mancho estos papeles. Lejos de ser un ensayo literario, es un escrito con algunas metáforas muy simples y unas cuantas palabras acomodadas en la brecha del iluminamiento poético o con palabras más mías "No molesten que quiero escribir en paz".
En este instante nocturno, sin más luz que la de un monitor, me inspiro. Intento pensar en grandes temas, en la perpetuidad de un poema y de las magníficas obras literarias, pero aun no logro entender todo sobre este tema. Después, busco entre mí otros diversos temas, como la contaminación, me llega la idea de que el consumismo es una suma constante para todos, cada día deja más dinero, más pobres, más basura, más destrucción, más desigualdad. ¡Bendito consumismo, eres un sumador tortuoso y vituperante! Pero hablar de ti, sería acrecentar más tu importancia, sumarías, también unas cuantas letras y sería como otorgarte a su vez, la rabia de miles de personas que caminan por la calle intentando ganarse la vida y que se ven celosos, envidiosos y me atrevería a decir humillados, ante tu 7/11 o tus tienditas de taches y círculos amarillos con rojo.
Sigo buscando en mí. Volteo, miro un instante el techo, y quiero hablar de la oscuridad, del enigma desconocido de un mundo sin luz. ¿Existe en ti amiga vestida de negro algún punto exacto que el hombre conozca? ¿Qué escondes en esos puntitos negros que nos dejas ver? ¿Acaso el sol y la luz te hacen el amor salvajemente, te desnudan, hacen gemir tu perfección sombría o simplemente quitas la ropa ante ellos por placer? No te entiendo y aun sin descubrir los secretos de la oscuridad, del vaivén constante de sus escalofríos por mi escotofobia, quiero cortar el tema subrepticiamente, pues tengo miedo.
Prendo la luz, sigo pensando. ¿Cómo escribir algo grande? Llegan a mi cabeza palabras sin sentido, sin una ubicación específica, sin un orden. Me acomodo, se ordenan del mismo modo mis ideas y entonces, empezaré a hablar del tema que mejor conozco a mis 20 años, Kaleb Quintero (autor de este ensayo). ¡Lotería! grita mi emoción de aprender a ser adulto, conozco un tema.
Soy por decirlo de algún modo, distinto, único en mi especie, de mis manos brotan palabras que rayan únicamente en el nivel azul de lo sublime. Mis letras, son casi tan grandes como las de Cervantes, Borges, Neruda, Bécquer, alguno de los malditos, muy superiores a la forma de escribir que tenían de los del 27 juntos. Soy guapo, creo que debí llamarme Narciso o Don Juan y no sólo eso, también soy interesantísimo y las mujeres se derriten al verme, creo yo, soy un experimento que intentó hacer alguien para demostrar la perfección humana, alegre todo el tiempo, nunca triste, ese sentimiento lo aparento únicamente cuando quiero escribir algo para desahogarme, soy a su vez el más capacitado, el mejor, el más fuerte, podría ganar una medalla olímpica si así me lo propusiera. Si yo fuera político arreglaría el país, al fin y al cabo los que están al mando son unos imbéciles comparados conmigo, lo que se debe hacer es... Bueno mejor sigo hablando de mí, soy una persona con una mirada capacitada para grandes temas, entiendo todo a la perfección y sin necesidad que me lo explique el fracasado que tengo enfrente como maestro, al fin y al cabo, qué sabe él, si fuera tan bueno sería famosísimo, por eso no voy a leer nada de lo que me diga, yo puedo triunfar por mí mismo. Vuelvo a mi cama, el ventilador se apagó, creo que ahora ya es más noche, mis pasiones no crecieron pero el calor regresó y por buscar la perpetuidad de la noche y manchar este papel, encontré, una buena crítica a todos mis compatriotas que critican sin un buen fundamento y engrandecen su mediocridad sublime con un complejo de Narciso, tan triste como despiadado.
Lo imprescindible es nunca dejar de escribir.
01 septiembre 2008
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1 comentario:
Estimado, le dejo una dirección por si le interesa. Tendrá que apresurar el paso, pues pronto se cierra. Un abrazo, y enhorabuena por su trabajo. http://www.palabrasmalditas.net/portada/images//culturaurbana.jpg
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