
No, nunca pensé que lo pálido
realmente fuera frío.
Ni ideé la táctica
para no crear princesas de porcelana.
No entiendo la razón de la filofobia,
ni por qué lloramos por soledad en brazos amigos.
No sé, no entiendo,
¿por qué evadimos y esquivamos?
si hay afán de impacto y de golpe.
No, nunca pensé que la rosa de colores
fuera así de imaginaria.
Son pequeñas gotas en los ojos,
pedazos de nube que caen al piso,
esto es el dolor.
Crear oasis en inmaculadas figuras
y mirar dentro, conocer
y darnos cuenta del terror
causado por ilusiones.
No, nunca creí que el amor
fuera un pétalo deshojado
por heridas de antaño.
No, nunca creí que lo pálido
realmente fuera tan frío.
No hay comentarios:
Publicar un comentario