Lo imprescindible es nunca dejar de escribir.

21 octubre 2008

Delante de la ventana


La miro y el sol le alumbra el rostro.
No la amo, no me ama
pero brilla sin parar.

Volteo por obliganza,
no sospecha de mis ojos,
instintivamente se acerca a mi ceguera,
el sol le alumbra el rostro
y no la puedo amar.

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