Tú, Recuerdo, me salvas del olvido.
El olvido es provocado por recordar.
La salvación es el deseo y el no deseo.
Te encuentro en el pasado.
Eres el futuro de la construcción del recuerdo.
Soy el buscador de neuronas que no te conocen.
Camino unos pasos sobre mi cabeza, estás delante.
Intento pensar en otra cosa y regresas.
¡Qué inútil!
Esta subversión deja gritos y metáforas.
Doblo la almohada e incomodas.
Me muevo y toco suelo.
Miro la luna, desespero sin metáfora.
Analizo.
Tu recuerdo me salva del olvido.
Este olvido es provocado por recordar.
Lo imprescindible es nunca dejar de escribir.
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